ELEGÍA A LA CASA DE LA IGLESIA

«Mujer en la ventana» Caspar Friedrich, 1874

«Anna María», hermana del pintor. Salvador Dalí, 1925, Colección Cusí.

Yo quería una casa 
con una galería,
que a la puesta de sol
contemplara la ría.

Yo quería una casa
de lecturas tranquilas,
recordando a mi madre
a la caída del día.

Siempre quise esa casa
de veranos tranquilos,
la que ellos no tuvieron
y les quitó el olvido.

Pero el deseo no quiso
hacerse realidad.
Y pasaron los tiempos.
los dejamos pasar.

Ahora esa casa es tierra
que ya no será nuestra.
Será de otra manera,
sin duda, menos cierta.

No pude tener casa,
pero tengo un recuerdo
de ese deseo antiguo
que no me permitieron.

Y que no pudo ser
por motivos sencillos,
porque la vida pasa
haciendo su camino.

Durante mucho tiempo
quiso ser mi regalo
a vidas laboriosas
que nunca lo lograron.

Más el tiempo, imparable,
crea su propio trazado
y lleva nuestros pasos,
que ya no controlamos.

Nos lleva de la mano,
no podemos soltarnos.
Y dejamos al paso
tantas cosas que darnos.

Y no pudo haber casa
ansiada tantos años,
que otras cosas sin precio
quedaron de legado.

Nunca oiré las campanas
de la iglesia cercana
recordando que el día
se va por la ventana.

Pero en mis tardes claras
buscaré ese paisaje
cargado de nostalgia
de la ofrenda a mis padres.

Y en tardes más oscuras
lloraré, algo abatida,
que un pedazo de tierra
ensombrezca la vida.

«El mundo de Cristina», Andrew Wyeth, 1948

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4 respuestas a ELEGÍA A LA CASA DE LA IGLESIA

  1. Carmen dijo:

    No puede estar mejor narrado,los sueños a veces no se pueden cumplir por el mismo devenir de la vida ,pero el recuerdo nadie nos lo puede quitar y mientras se recuerda se vive.😘😘

  2. Olga Lozano dijo:

    😘😘

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