Guardo, desde hace años, un pequeño cuaderno personal -que voy ampliando de tarde en tarde- y al que he decidido titular De lunas y flores… y lunas.
A pesar de que esta noche nos alumbra una impresionante y majestuosa luna llena, de esas que llaman “super lunas”, hermosísima, sobrecogedora,… voy a asomar mi libreta a esta ventana empezando por las flores, por una flor especial. Ella nos ha alegrado buena parte del invierno, sutilmente, sin estridencias y, ahora, por estas fechas, se está despidiendo.
Aunque envuelta por la literatura, yo la considero increíblemente discreta, sin olor… de prudente. Ahora, con la llegada del buen tiempo, bien entrada la primavera, ya ha ido y va dejando paso a otras más olorosas y fragantes, más brillantes, más espectaculares y vivaces.
Pero para mí, particularmente, y por diversos motivos, goza de un sitio especial entre mis preferidas. También quizá porque es sencilla, robusta como un árbol y frágil como fina cera.
Hace algo más de dos años veía así su aparición. Ahora, con los mismos versos, la despido hasta la vuelta.
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HINCHADA LUNA LLENA
No eres luna, la misma que rasgaba hace días el oscuro manto de la noche espesa hiriendo su negrura. Eres otra. No te asomas tímida a la negra puerta de la sombra oscura. No eres aquella ya, eres distinta. No eres luna la misma que pronto, otra vez más, se irá yendo, sigilosamente, y cerrará…
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LA ROSA
Para flor hermosa, la rosa; para bella rosa, la peonía: la rosa de Alejandría
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JAZMÍN
Has dejado en mí el olor amargo del jazmín. Pero tan hermoso, amor, …pero tan hermoso.
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AMAPOLAS
Principios de verano en la meseta castellana Estas tierras llanas quizá lo sean tanto, porque el pesado cielo las oprime y aplasta. Con su atmósfera intacta, ardiente, de tan pulcra. O su colmada carga de calima, blanquecina, lechosa y caliente. Y es tan espeso el aire, está tan harto, que entre el sembrado y él,…
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LUNA DE ENERO
Luna menguante de enero, cortas el cielo, con tu afilada hoja de pena blanca. Ojo de cíclope del cielo, luna redonda, párpado de plata. Miras desde arriba con tu anciana mirada, con tu ojo terrible que lo sabe todo. Y me das miedo. (Enero 1998-Agosto 1999)
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LUNA COMPAÑERA
Hoy ha muerto el sol, y yo, acompaño a la luna a despedirlo. En su hondo sentimiento, de tristeza blanca, voy con ella. Y en su pena redonda yo la sigo. (junio de 1997)
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TRISTE LUNA
Se me pasó la noche acunando a la luna, secando su tristeza, cubriendo su blancura. En un sueño inventado con risas, con espuma. La luna estaba triste. (octubre 1994)
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…Y DE LUNAS
Podría decirse que sobre la luna, las lunas -de cada día, de cada momento, de cada uno de nosotros-, todo, o casi todo, está dicho, está escrito. Pero no es así. Cada noche es capaz de hacerse diferente e iluminar o entristecer el mundo, de acompañar o abandonarnos, convertirse en espía, pero también, y sobre…
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LUNA DE ENERO (II)
Bella luna de enero. La de los cielos no siempre claros. La de los presagios no siempre buenos. (24 de enero de 2013)
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CRECIENTE LUNA
La hoja blanca y fría de la luna, afilada guadaña, hace cortes a la noche: infinitas rendijas por donde sale la luz, se escapan las horas y entra la oscuridad de la noche negra. Y se cuela el tiempo muerto: la nada. (Mayo, 2012)
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LUNA BLANCA DE ENERO
La luna es hoy una fíbula de plata que sujeta, como puede, el manto de la noche. Una hebilla de nácar prendida en la cabellera de la noche negra. El párpado semiabierto del mundo. (Enero, 1995)
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HERIDAS DE LUNA
La luna, esta noche, deja ver sus heridas redondas y profundas, oscuras. Muestra sus cráteres, que son un misterio, un enigma lejano para el hombre. La luna, esta noche, descubre sus secretos: profundas cicatrices de otro tiempo. (Octubre 2012)
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LUNA LLENA
Está la luna hinchada y perfecta, redonda y colmada enteramente. Ha abierto su ojo por completo. Quizá quiere alumbrarnos con idea protectora y nos abre la noche para no perdernos. Tal vez su intención sea otra y, orgullosa, se crece cuanto puede. Y que seamos nosotros quienes la miremos, mientras ella disfruta engreída y repleta.…
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AMARILLA LUNA LLENA
Mira la luna, rellena y amarilla, cómo nos vigila desde ahí arriba: cómo nos espía desde su cielo. Ahora nos seguirá por todas partes, vendrá detrás, hasta donde vayamos, y se irá haciendo grande y después pequeña. Se irá enfriando mientras nos acompaña. Y acabará por marcharse con el sueño, quién sabe si hasta mañana.…
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MENGUANTE Y AMARILLA
Hoy la luna parece, una mueca, una triste sonrisa de la noche. (febrero de 1995)
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…Y DE LUNAS
Podría decirse que sobre la luna, las lunas -de cada día, de cada momento, de cada uno de nosotros-, todo, o casi todo, está dicho, está escrito. Pero no es así. Cada noche es capaz de hacerse diferente e iluminar o entristecer el mundo, de acompañar o abandonarnos, convertirse en espía, pero también, y sobre…
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MARGARITA
Dura como una roca, bella como una nube: la margarita. (2013) La margarita Amo la margarita, porque no se conforma. Y crece hasta en la arena. (Mayo 2013)
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LA GARDENIA
Hace ya algunos años mi buena amiga G. nos regaló un hermosísimo arbolito de gardenia. Un árbol precioso que inmediatamente transplantamos a un tiesto mayor para que tuviera espacio, y que hemos estado cuidando durante mucho tiempo. Enseguida le buscamos su rincón, luminoso pero sin sol directo, le rociábamos las hojas verdes y lustrosas y…
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ADIÓS, CAMELIA
Adiós, camelia, adiós. Te vas. ¡Hasta febrero! (7 demayo, 2013-2014)
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AZAHAR
¡Qué suerte! Me saluda el azahar a la puerta de mi casa. ¡Qué regalo! Invade con su olor el aire de la plaza. Parece que, fiel, y a pesar de todo, vuelve la primavera. Como siempre. ¡Qué alegría! Que hoy esté a la puerta de mi casa. (2013)
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LA CAMELIA
Discreta, muy discreta. Sencilla, muy sencilla. Y un poco triste. Así es la camelia. (Verano 2012)
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CAMELIA
Con este mes de marzo vuelves a mi casa, que es la tuya. Donde se te esperaba. Como siempre. Y llegas con retraso. Tal vez, adormilada, un tanto perezosa, acaso, un poco triste. Pero, por fin, regresas. Sigilosa y prudente, discreta eternamente, casi muda. Recato inalterable. Sí, por fin regresas. Despiertas. Y floreces. Vieja amiga.…
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A LA PRIMERA CAMELIA DE CASA
Redonda, delicada y compacta, de manos fuertes y de frágil tacto, humilde en el aroma, sin colorido apenas, a veces, muriendo, silenciosa, sin abrir los párpados siquiera. Pero qué hermosa, que bella, cuando abre, en mi patio, en febrero, la camelia. (Febrero 2010) Camelia Discreta, muy discreta. Sencilla, muy sencilla. Y un poco triste. Así…
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LA JACARANDA
La Jacaranda tiene el color de la sangre de reyes antiguos, y de príncipes destronados que no conoció. Guarda un llanto, viscoso y espeso, de nostalgias remotas y de tiempos perdidos en orillas lejanas. Densos recuerdos de tiempos que se fueron y mundos que no existen. Memoria triste, que no le impide desprenderse, tan generosamente,…






Hermoso…
Palabra más que suficiente, querido primo. Gracias y besos a todos.
«No la toques más, que así es la camelia», habría que decir, como Juan Ramón.
He intentado por tres veces cultivarla en casa sin éxito. Quizá no encuentro el sitio ideal de luces y sombras que sea de su agrado.
Seguro que sabías que la planta lleva el nombre de José Jorge Kamel, un jesuita contemporáneo de Kircher, experto en botánica. Fue destinado a la provincia jesuita de Filipinas, donde creó la primera farmacia científica en este país. Como curiosidad, no cobraba a los nativos por los remedios, sino que pedía a cambio palabras en las lenguas indígenas para ir completando un diccionario.
Deliciosa entrada, Mercedes, que describe (y lo borda) la discreta perfección de la camelia.
Hola Juan. Sabía de donde provenía el nombre, pero nada más. Te agradezco, ahora, la erudita información que aportas, que me da un motivo más para preferir esta flor.
Hemos comentado otras veces vuestro intento por tenerlas en casa. En una ocasión te dije, en broma, que yo le hablo en un idioma que entiende. Seguro que algún día lo consigues. De todas formas queda pendiente que vengais a ver la nuestra. Gracias por tu comentario. Besos a toda la familia.
La fragilidad de las flores y de la luna contrasta con la situación de este mundo en el que nos movemos, en el que nuestra fragilidad es bien distinta. Es una alegría que existan remansos alejados de tantas amenazas.
Por fortuna, Juan José, esa fragilidad de la que hablas también es hermosa. Y, muchas veces, un bálsamo ante lo que nos rodea, un pequeño refugio cercano, en lo cotidiano y sencillo. Y también una necesidad donde olvidarnos por un momento de tanta intimidación que nos ataca. Un beso.
Es precioso el homenaje que rindes a la Camelia, a pesar de ser tan frágil que fuerza transmite.
Por cierto la imagen es maravillosa.
gracias por estos versos
Así es. Esas delicadas flores provienen de un árbol fuerte y generoso. Me alegra que te guste, muchas gracias, a tí, Mariola. Y un beso.
me encanta tu blog, Mercedes: Tan sutil, fresco y directo….con la Luna.
Te animo a que continues.
Gracias, Antonio, por tu opinión y ánimo. Esa es la intención y el deseo, seguir, aunque pido disculpas por la pausa. Un abrazo para toda la familia.