
Foto: Entorno a Jerez
Desde arriba
el río serpentea,
camina sinuoso,
juega, caracolea casi,
dejando su estela de plata,
como una lengua lenta
que se hincha,
que se extiende amable,
dulce y lujuriosa.
Baja dulce el curso alto
derecho a penetrar y colarse,
a deslizarse suavemente
en la mar ancha
y siempre complaciente.
El río casi resbala, y entra
en la bahía que lo espera
con su pañuelo blanco
luminoso de luz,
como la novia del marinero,
enamorada y animosa.
Esa mar espera siempre
al río Guadalete,
al del Olvido le dicen,
aunque no olvida nunca
y siempre vuelve
con su lengua de agua,
con sus pasos fríos,
impregnados ya de sal
de la tranquila mar de la bahía.
(Julio 1995)


Foto: Gente del Puerto y Diario de Cádiz





Hola, Mercedes: Preciosa poesía sobre nuestro río Guadalete y preciosas fotografías. Muchas gracias y besos
Gracias a ti, Isabel. Un beso.