CAMELIA

Con este mes de marzo
vuelves a mi casa,
que es la tuya.

Donde se te esperaba.
Como siempre.
Y llegas con retraso.

Tal vez, adormilada,
un tanto perezosa,
acaso, un poco triste.

Pero, por fin, regresas.
Sigilosa y prudente,
discreta eternamente,
casi muda.

Recato inalterable.
Sí, por fin regresas.
Despiertas. Y floreces.
Vieja amiga.

(Marzo, 2013)

Camelias en casa
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