
Mira la luna, rellena y amarilla, cómo nos vigila desde ahí arriba: cómo nos espía desde su cielo. Ahora nos seguirá por todas partes, vendrá detrás, hasta donde vayamos, y se irá haciendo grande y después pequeña. Se irá enfriando mientras nos acompaña. Y acabará por marcharse con el sueño, quién sabe si hasta mañana. (Diciembre de 1999)




