
«Sala en el hospital de Arlés», Vicent van Gogh, 1889
Todo tienen un olor
penetrante,
un olor que tensa y preocupa.
La luz es fría
como un desierto blanco
y sin salida.
El aire está cargado
y se roza el cansancio,
pero se aguanta.
Y hasta parece
que agotarse, no llega.
Se diría que duerme,
pero sé que no duerme.
Y también que nos oye.
No sé si nos escucha.
Hasta parece vivir,
pero no estoy segura.
¿Qué te pasa, mamá,
es que ya no me sientes?
¿Qué te pasa, mamá,
por qué no nos atiendes?
Mi madre se ha marchado
hace ya muchos meses
hacia un sitio donde está
atrapada por completo.
Soporta un peso
que no llegamos a conocer
si es que pesa.
Que no entendemos a saber
si es que duele.
Que no conoce nadie
que yo sepa.
Ahora solo esperamos
que pueda despedirse
para que su sonrisa
regrese con nosotros.
Pero sigue
este olor penetrante.
Sigue el aire pesado,
la luz que no calienta,
los sonidos que vienen
desde todas partes.
Y este cansancio,
que no me atrevo a soltar.
Por si acaso.
(2006-2013)
(Hoy, 26 de abril de 2025, a 19 años de su partida)

«La muerte de Ofelia», John Everett Millais, 1851-1852. Tate Galery. Londres.






Eres unica explicando los sentimientos y sensaciones y nos sumamos a tus palabras ,nos adueñamos de ellas para expresar también nuestras ausencias. Si,19 años y es como si fuese ayer aunque ese olor , esa espera están siempre presentes.😘❤️
Así es. Bonito comentario. Gracias y un beso.