SOMBRA MÍA

“Plaza”, 1965, Giorgio de Chirico, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

¿A dónde vas, mi sombra,
cuando de mi te alejas?
¿Qué novedades buscas
qué caminos te llevan?
Sabes que unidas vamos,
que dejarme no puedes.
No quieras desprenderte
del cuerpo que te tiene.
No quieras liberarte:
entiendes que no puedes.

¿Qué males son la causa
de tu mudo abandono?
Te me vas, te me escapas,
tan delgada y oscura,
y no encuentro motivos
para tal desventura.
Sin tu oscuro cortejo
voy andando perdida.
Me pierdo en el camino
sin tu señal tranquila.

Soy yo quien te sustenta,
mi figura es quien crea
esa oscura silueta
sin la que estoy a medias.
Mi cuerpo te alimenta,
sin ti no soy completa, 
te doy forma y sustancia,
sin mí tú no eres nada.
¿Por qué dejarme quieres
sombra gris y alargada?

Quizá mañana vuelvas
arrepentida y grande.
Ahora sé que te vas
mas no quieres dejarme.
Que te estás despidiendo
a la luz de la tarde.
Y es la luz quien te lleva,
la noche quien te arrastra.
Te absorbe, no te aleja,
mi sombra solitaria.

Quizá mañana vuelvas
y aquí estaré esperando
a que la luz del día
te devuelva mi amparo,
a que la luz del sol
me dé tu compañía.
Quizá mañana vuelvas
y nos encontraremos
hasta que en cualquier hora
del todo nos dejemos.

No temas mis reproches
ya sé que no me dejas,
es que llega la noche
no hagas caso a mis quejas.
Eres fiel compañía
en la tarde azulada.
Y cuando tú me faltas 
triste sombra cercana 
me va llenando el alma
otra sombra lejana.

(Agosto 2023)
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2 respuestas a SOMBRA MÍA

  1. Olga Lozano Cid dijo:

    Enigmática sombra…necesaria y obligada, anunciadora de sol y soles. Somos cuerpos, somos sombra …
    Muy bien relacionado el poema con la obra de Chirico, «futura» sombra.
    Me ha encantado tu reflexión y tu escrito.

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