OTOÑO

Este mes de diciembre parece decirle adiós al otoño que se va. Las mañanas se van haciendo más luminosas, el frío parece intensificarse y las tardes se agotan prematuramente dando paso a noches claras limpias. El invierno se acerca y la luz comenzará a crecer en pocas semanas. Pero todavía, en estos primeros días de diciembre, aunque el otoño vaya perdiendo su nombre propio, sigue dejando una estela de luces que nos recuerda que aún está presente: luces doradas, algo tenues, que suavizan la nostalgia de la despedida, con su carácter más propio.

LUCES DE OTOÑO

Esas luces cobrizas
que pintan el otoño,
que calientan discretas
y que la tarde adornan.
Esas luces cobrizas
de reflejos dorados,
que pasan como un velo,
que los recuerdos tapa
y la nostalgia envuelve,
para que no se enfríen,
para que no se vaya.
Y que cubre los sueños
para que no se hielen,
para que no se pierdan
en la noche de plata.
Esas cálidas luces
que suavizan el frío
y la humedad empapan.
Esas doradas luces
que arropan la memoria.
Esas templadas luces
del color del consuelo.
Cuando llega la tarde,
cuando el otoño viene,
llaman a nuestra puerta
ofreciendo quimeras.
Esas luces cobrizas
generosas y cómplices,
delicadas y amables,
son nuestras confidentes,
guardan nuestros secretos.
Son ya luces amigas.
(Noviembre, 2013)

Paisaje otoñal. Van Gogh
Sauces sin hojas con puesta de sol. Vincent Van Gogh, 1888.
Luz otoñal.
Luz otoñal.
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