
«El nacimiento de Venus». Sandro Botticcelli. 1482-1485. Galería Uffizi, Florencia.
Como lluvia menuda y soñolienta
me vienes empapando a cada paso,
volviendo la memoria amarillenta,
vistiendo los recuerdos de fracaso.
Como arena cernida y muy brillante
me atacas con el viento, punzas, hieres,
me revuelves de rabia y me despiertas
y evocas la memoria de un flechazo.
Como brisa bañada y refrescante
me espabilas de días arrinconados,
me vuelves a la fuerza de las horas,
me incitas a que vuelva del letargo.
Como línea de luz de sol antiguo
me llamas como el viento adormilado
y sacias muchas veces con tu aliento
el vacío de encontrarse de otro lado.
Y renaces de nuevo cada día
como el sol, como el aire o el pasado.
Y despejas las sombras a tu paso
por el tiempo que duras, vida, o acaso.




