
Imagen: BBC News Mundo
La nada está vacía,
desnuda, y tiene frío.
La nada está callada
dicen que nació muda.
Y no escucha, está sorda,
ni oye sonido alguno
en su silencio eterno.
Es oscura, está ciega,
y solo oscuridad
o un blanco opaco,
de asustada neblina,
si acaso, la rodea.
Pero tampoco siente.
Y aunque no tiene brazos
ni manos, ni sustancia
es capaz de tocarnos,
envolvernos y aferrarse
a cuanto nos importa.
Porque cuando nos tienta
consigue hacernos suyos
y meternos en ella,
devorarnos,
mudarnos en ausencia
y nos convierte en nada,
en ella para siempre.
Nos envuelve y engulle,
nos succiona,
capaz de silenciarnos,
vaciarnos y extinguirnos.
La nada es poderosa.
Y aunque nadie la ha visto,
todos la conocemos, pues
se nos anticipó y permanecerá
cuando partamos.
Cuando nos haya derribado
entre su atroz inexistencia.
La nada nos precede.
Y resistirá. La nada se mantiene.
La nada no se apaga.
No tiene edad.
Nació ya marchita.
Y siempre estará sola.
(Agosto, 2018)

Imagen: DeConceptos.com





Y qué cierto, que a veces, esa nada lo llena todo, nos abraza y solo nos ocupamos en ella, quizás lo único real y verdadero, como tú bien dices aquello que existió antes de nosotros y existirá tras nuestra marcha. A veces, esa nada es lo único que es capaz de llenar el ser.
Unas palabras preciosas.
Bonitas palabras las tuyas, pero lo mejor para todos los seres es llenar esa nada con vida e ilusiones. Un beso grande.