
«La espera» Ilustración Eulogio Varela. Museo Municipal. El Puerto de Santa María. Cádiz.
La espera es larga,
la espera es ancha.
Es oscura y solitaria.
En la espera te pierdes
como en aguas profundas,
como en un pozo hondo,
como en la tierra yerma,
vacía, infinita y estéril.
Como en un desierto
deshabitado e interminable
o un océano sin fin.
Como en un ocaso de verano.
Es eso que no acaba,
y es eso que no llega.
Ese algo que no alcanzas,
eso es la espera.
La espera y su palabra
le rompen el nombre
a la compasiva esperanza.
Porque te deja atrapado,
sin perspectiva, sin rumbo,
en el aire borroso y opaco
y morado, de la incomprensión
y la ignorancia.
Y mientras que se aguarda
enterrado en el tiempo,
perdido en la demora,
y tan extraviado,
no llegas a saber, a veces,
y cuando todo acabe
qué es ya lo que prefieres.
(2016, 2025)

«Atardecer». Edward Munch. 1888.

«Soria Moria». Theodor Kittelsen . 1911




