FLORECEN LAS CUNETAS

A pesar de tanta muerte
y de tanta tragedia
tanto deshonor,
llega la primavera,
y la vida sigue creciendo
en las cunetas.

Ya se van llenando las cunetas de amapolas,
ofrenda a los muertos que no son de nadie 
y a los vivos también, que aún los añoran.
A los muertos olvidados, 
a los vivos que no olvidan.

Ya se van llenando las cunetas de amapolas,
tiñen de rojo y vida los caminos andados 
y los que aún nos quedan por delante,
y tanto queda por andar.

Ya se van llenando las cunetas de amapolas
como un grito, un clamor a la conciencia.
Y sigue la vida avanzando como puede
a veces en los huecos fuera del camino.

Pero sigue. La primavera llega a todas partes.
Y también florece en las cunetas.

(2018)



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4 respuestas a FLORECEN LAS CUNETAS

  1. Olga Lozano Cid dijo:

    También hay que dedicarle un momento poético a esos lados de la carretera, generalmente olvidados y marginados de nuestro campo de visión. Florecen, sí, y sale, sí, de su tierra, la vida sin restricciones, sin macetas quita-espacios, para alegrar los viajes y a los viajeros que transitan a velocidad. Besos.

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