DUERO PORTUGUÉS

Alto Douro

Terrazas do Alto Douro

Viñas y olivos,

muy de vez en cuando,

bajan a saltos hasta el río.

Escriben la tierra,

con alfabeto morse,

en código cifrado

de líneas y de puntos.

¿Qué no están diciendo?

No hace falta entenderlo,

con mirarlo nos basta.

 

Es un paisaje escrito

por la mano del hombre:

esforzada y paciente

creación casi divina.

Obra maestra

que pide contemplarse,

gozarla, retenerla,

y recordar de lejos.

Sí, también ser evocada.

Que es regresar de nuevo.

(Septiembre, 2012)

 
Esta entrada ha sido publicada en Al volver la esquina, Mira que te cuento y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *