
Volcán Dallol, EtiopíaViajestic, La Sexta
Campo muerto sembrado de abandono
sin la sombra benévola del arbusto o del árbol.
Quemado por el sol, agostado de viento,
tierra yerma, seca, vacía y agotada.
Lugar despoblado del hombre,
camino de desesperadas alimañas
que no encuentran agua ni sustento,
que corren y pasan huyendo.
Paraje de paso hacia ninguna parte,
dejado de la mano cuidadora,
privado de la tierra fecunda en otro sitio.
Suelo estéril sin dones ni futuro.
Abandonado de Dios y de los dioses,
perdido en el olvido de los tiempos,
caído en el abismo de la historia.
Olvidado del ritmo de todas las edades.
Desolada y sin sombra que acompañe,
desamparado modelo del descuido.
Tierra sin vida ya, tierra de nadie.
Tierra baldía, inútil, campo muerto.
Dicen que pasaron un día los ejércitos,
amigos y enemigos destruyeron la vida,
se llevaron a sus muertos y despojos
y dejaron la nada, el vacío y la desolación.

Desierto de los pináculos, Australia, Guía del trotamundos




