
La tarde, cansada,
va buscando la noche,
la claridad se repliega.
La hora ahuyenta al día,
que rendido descansa,
en la oscura ya
mitad de la jornada.
Se duerme la tarde,
la luz se acaba yendo,
se escapa perezosa
derramada y huidiza.
Y la noche se queda
parada y silenciosa,
oscura y en letargo.
Renovando las vidas
para empezar mañana.
(2022)





