
Crepúsculo
Atardece. A esta hora del día, el mar parece que comienza a beberse la tarde. Y el aire, y la tierra, y el mundo se tiñe de rojo de sangre, de líquido dorado, y de aires cobrizos, de veladuras rosas y violetas, de terrones azules y de plata, de arenas argentinas y de estaño. Lentamente, poco a poco, a esta hora de la tarde. Y el aire se enfría. El día ya se fue, más bien se va marchando, acabando su tiempo dedicado, su trabajo de hoy, relajando el momento, y se va bebiendo la tarde. Hizo ya su esfuerzo cotidiano, y se para un momento a descansar, a reponerse, y a beberse el ocaso de un trago ligero y saciante, complaciente y delicioso, extraordinario, indefinible, gozoso, triunfal. Y a esperar a la noche para seguir su ronda hasta mañana. (2013)

Atardecer. JMV




