A LA DERIVA

«Las edades y la muerte», Hans Baldung Grien, 1545. Museo Nacional del Prado, Madrid (España)

Vamos
a la deriva
del tiempo.
Los días
nos van limando,
poco a poco,
hasta desnudarnos,
adelgazarnos,
pulirnos,
desgastarnos,
deshacernos.

Vamos, sí,
a la deriva
del tiempo.
Como tablas
rotas,
como piedras
gastadas,
y perdidas
en los días
que vivimos
y, también,
que no vivimos.
Vamos muriendo
a cada paso
que damos,
tan despacio,
tan aprisa,
hasta encallar,
pronto o tarde,
en ese lugar
del que nada 
conocemos:
En ese recodo
de lodo oscuro,
de fango espeso,
del que ya nadie
nos podrá
ayudar a salir.

(2022)

«Hojas muertas», JMV

Esta entrada ha sido publicada en Constelaciones, Desde el silencio, Desde el tintero y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a A LA DERIVA

  1. Isabel Pérez Sánchez dijo:

    Una poesía triste, Mercedes, pero quizás la luz gris de la lluvia nos hace estar pensativos, recabando ideas y temas más transcendentales. Momentos hay para todo y para esta reflexión también. Tienes la palabra y el adjetivo preciso. Miles de gracias

    • Mercedes_GP dijo:

      Gracias a ti, Isabel. No sé si es triste, pero creo que, en cierto sentido, la vida es eso, ir haciéndonos para luego deshacernos poco a poco. Lo importante es como ca uno lleve el camino. El final está siempre delante. Un beso. Y sí, los días grises ayudan a la introspección pero la lluvia de estos días es sanadora. Muy bienvenida. Un beso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *