
Imagen: JMVargas
Veleta, catavientos,
vas midiendo las brisas
mientras ellas te empujan
entre puntos cardinales
que ordenados señalan.
Veleta, catavientos,
agujereas el aire,
a cambio él te sacude
y te mueve a su antojo,
y guía tus movimientos.
Veleta, catavientos,
ruedas alegremente,
y a veces hasta cantas,
bailas al son del soplo
y le das nombre al viento.
Veleta, catavientos,
hermosa giraldilla,
flecha complaciente.
Dardo que sopla,
caprichoso y mudable,
al son de la corriente,
y el empuje triunfante,
orientando certero
la duda de los días:
el céfiro inquieto
o la dulce bonanza.





Que gusto leerte y en esta ocasión, que bien acompañadas estas palabras por la fotografía, sencilla, simple pero impactante.
Que buena suma de talentos.
Muchas gracias, corazón. Me alegro de que te haya gustado, y sobre todo, leerme, como dices. Por lo que veo tú también tienes talento. Un beso.