
Alameda en otoño. Noia (A Coruña)
Cuando es puro, el otoño vuelve el tiempo de metal, y los cielos, del color del cobre, y del estaño, hacia el frío. Cambian las horas del dorado al plomizo, y al gris pesado y plúmbeo, casi negro, antes de la noche. El aire se hace denso y las calles se adormecen. Los árboles dorados, con troncos de bronce, dejan caer sus hojas cobrizas, rojas, amarillas y húmedas, casi ingrávidas. Otras, caen pesadas y marrones oxidadas por el tiempo, como el hierro, secas, muertas para abono de la primavera. Cuando es puro, el otoño, deja ver cómo se acortan los días. Y arrastrada por sus aires propios, por sus mismos vientos, en un vuelo mágico que salpica vida, la plata líquida de la lluvia, la que lo limpia todo, que todo lo arrastra. La bienaventurada agua que todo lo purifica. La lluvia deseada. La lluvia que no llega. (Noviembre 2022-2023)






Muy bonito y las fotos también, a ver si llega esa lluvia deseada y nos traen esos matices y arrastra lo malo. Un beso
Ya hace falta. Un beso.