
Los restos de la lluvia, espejos en el suelo, revelan la desdibujada imagen del presente: un reflejo incierto. Los restos de la lluvia, charcos de la memoria, encierran un pasado probablemente olvidado. Y, acaso, ya lejano. Recogen un momento que ellos mismos deforman y muestran un cielo debajo de nosotros. Un paisaje ilusorio. Demasiado alto.

Reflejos tras la lluvia




