FARO MILENARIO
Te miro desde abajo,
veo un lienzo de Memoria.
Vigilante y soberbia,
como la Historia misma.
Abajo suena el mar
y arriba ruge el viento.
Ese infinito mar
que rebota a tus pies,
con furia repetida,
desde hace dos mil años.
Ese aire desbocado
que brama sus poderes
desafiando tu orgullo
de viejo centinela.
Sigo sin explicarme
cómo no tienes miedo.
Porque asusta este soplo
que no amaina nunca.
Y el agua, tan azul,
también espanta.
La tierra se aprieta,
se abraza a sí misma,
y el sol se va alejando
y deja atrás el día.
Y hasta ese horizonte
que contemplas,
y al que nunca llegamos,
se encoge de temor
y, a lo lejos, se curva.
Porque aquí,
el mundo no sigue.
Aquí, se da la vuelta.
(Mayo, 2013)