
Atardecer en la playa de Valdelagrana. El Puerto de Santa María (Cádiz) MGP
Va recogiendo el día sus luces y las horas, envolviendo la claridad en una capa oscura, y guardando en una caja los preciados destellos, atesorando resplandores para mañana. Las sombras se derraman por las vueltas del mundo, oscurecen los rincones, se esconden en las esquinas, colándose hasta el fondo, nublándonos la vista y el sentido. A nuestro alrededor se alargan los perfiles, y se vuelven azules, y morados y fríos, los contornos, y el aire que todo lo sombrea. Se repite el enigma del momento diario. Y la penumbra nos llama, otra vez, a tener otros sueños. El crepúsculo, breve, impone su letargo, y viene a recordarnos el orden de las cosas, la certeza del fin y del principio, la evidencia diaria de lo caduco y de lo constante. Y a situarnos, otra vez, en el lugar que estamos. La tarde se retira dando paso a la noche. No tardará en llegar. (Noviembre de 2018)

«Atardecer en el pantano», JMV




