TEMPORAL

«Estudio de marina con nube de lluvia». John Constable. 1827. Royal Academy of Arts, Londres

«Estudio de paisaje». John Conbtable.


Hoy el viento no se mueve
como briznas de hierba,
hoy arrecia, arrastra el aire,
acecha desde lejos.
Y aparece saciado
como ramas frondosas,
cargadas y repletas,
oscuras y pesadas.
Va empujando a la lluvia,
le pisa los talones
y amenaza a su paso.
Y corre cuanto puede
arrojando a su lado
lo que encuentra y se deja.
Y sigue su camino.

Hoy no llueve con calma
como tibia caricia
a tierra agradecida.
Hoy la brisa no alivia
ni refresca los rostros.
Y no nos toca el aire
con mimo, con agrado,
con ritmo de ternura,
tampoco reconforta.
El vendaval asusta,
se lleva cuanto puede.
Es temporal, ciclón,
borrasca que amedrenta,
tempestad insaciable,
tormenta que amenaza.

Qué suerte, qué fortuna
estar bajo cobijo,
tener un techo alto,
poder cerrar las puertas,
ampararse al calor
de una casa segura.
Y que fuera, en la calle
todo baile a su ritmo
en danza incontrolada.
Y oír el aguacero
que se desprende airado
de las fuentes del cielo
y del centro del mundo.
Que corretea furioso
sin límite ni linde.

Sí, es temporal.
Y cuando salga el sol
y se limpie la vida,
será más luminoso
todo lo que rodea
nuestras pequeñas vidas.
Nuestras vidas pequeñas,
apagadas y sucias,
del polvo de los días,
del tedio del secano.
Temerosas y frágiles
como ramas al viento.

Y cuando salga el sol
después del aguacero,
todo estará más limpio,
más claro y más diáfano.
Y el mundo tendrá el brillo
de después de la lluvia.

«Paisaje de Hainamosa durante un aguacero». Darío Suro. 1940. Colección privada

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