Dos mujeres corriendo en la playa. Pablo Picasso, 1922.
Te deseo
que la vida te de piernas
para correr muy lejos.
Y que tengas un lugar
al que encaminarte.
Te deseo, también,
que si quieres,
cambies de dirección,
y corras a otro sitio.
Y que nunca te falte,
por llegar, el anhelo.
Pero te deseo,
de igual forma,
que el sitio que persigues
no esté nunca a tu alcance.
Y que sigas corriendo.
Mirando el horizonte,
con la esperanza siempre.
Con un sitio constante
a donde dirigirte.
Pero, no creas,
te deseo, además,
y lo sabes,
que tengas un rincón
en el que parar siempre.
Para descansar,
de tantas ilusiones.
Te deseo, ya lo sabes,
que la vida te de piernas,
para correr muy lejos.
Y cuanto necesitas
para saber moverlas.
(Mayo, 2013)