
En lo alto del cielo, allá en lo alto. Arriba, en el aire, allí arriba, todo se ha cubierto de arañazos, de cortes, de pequeños rasguños. Son largas quemaduras que hace el sol, de la tarde, a las tiras de nubes. Parece que hoy, también, el día se defiende. Y que pierde. Parece, sí, que hoy, se rinde de nuevo. Otra vez se retira. Y se va. Como ayer. (Noviembre de 2012)




