
Flamencos en la Laguna de Fuente de Piedra (Wikipedia).
Ya se acerca la aurora
como una bandada de flamencos
de alas grandes y abiertas.
La noche quedó atrás
con abrazos oscuros,
con sueños olvidados,
tapados apenas de silencio,
de horas calladas, mudas.
Y con su aire frío,
fulgurante y doliente
de plata y estaño.
Vuelve la luz creciente
aún rosada y blanca,
nebulosa tímida de la mañana.
Viene abriendo camino
como una bandada de flamencos.
Viene gritando a voces
de cálidos colores,
despejando las sombras,
abriendo las cortinas
a la entrada triunfal
del sol y un nuevo día.

Flamencos. Gettyimages.





