MUERTE

«Niño geopolítico observando el nacimiento del hombre nuevo», Salvador Dalí, 1943, The Dail Museum St. Petersburg, Florida

Puede que al morirte te quedes encerrado en ti para siempre, ya sin salida.

Esta entrada ha sido publicada en Caleidoscopio y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *