
La mujer dormida. Gustav Klimt
A los míos
Viniste mientras dormía enredado en la noche. Yo sabía que no estabas y te tenía delante. Venías con la luna y te desvaneciste, pero yo te veía y hasta pude tocarte, me parece. Me hablabas, y decías que ya no te marchabas. Pero no te quedaste. Otra vez, visión solo. Ahora persigo el sueño, vivo como un espectro esperando a la noche: encantando quimeras, engañando al desvelo, agrandando las horas que te traigan de nuevo. Aunque sea para irte. (2013-2023)




