LA NOCHE

Se iba viniendo
la noche con ganas.
Era una tarde
de un presentido otoño,
de final del verano
todavía, ya muy malva.
Tarde que ya avanzaba
el fresco y el retiro.
De esas que anuncian
el frío y la helada.
Que adelantan la noche,
que invitan a taparse.
De las que a mí me gustan.
Que siempre me gustaron.
Sí, era aquella, una hora,
morada y acuosa,
presagiaba el invierno
lejano todavía, pero seguro
La luz, crepuscular,
se despedía con urgencia.
Tenían prisa las sombras
por caernos encima.
La noche nos buscaba.
Y, sin temor ni miedo,
nos fuimos a su encuentro.
Y ella nos fue abrigando
con su mano escondida,
con sus dedos inciertos,
oscuros y confusos,
inseguros y espesos.
Tiernos para nosotros,
nobles y generosos,
lo fueron aquel día.
Blandos, dulces y tibios
se abrían para arroparnos.
Y extendía, protectores,
sus brazos azulados.
Deseaba recogernos,
y adelantar el sueño
que ya nos esperaba.
Un poco más adelante.
A cierta distancia.
Algo más tarde.
A lo lejos.

(2012-2013)
Atardecer en Caños de Meca
Atardecer en la Playa de la Cortina. Caños de Meca (Cádiz). Foto JMV
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