
Foto: Opticus
La memoria siempre es caprichosa,
tiene su propia vida,
va a su antojo
se va, y vuelve, cuando quiere.
Y al regresar a nosotros,
a veces sin llamarla,
nos trae recuerdos fingidos,
inventados, engañosos.
Nos regresa, tantas veces
aquellas ilusiones
que nunca fueron vividas,
que no hubo y,
puede que, incluso,
nunca fueran nuestras.
Son antojadizos, arrogantes
y un poco vanidosos,
los recuerdos.
Despiadados y crueles,
complacientes también
con la historia pasada.
Intérpretes farsantes
muchas veces.
Para que engañados
con nuestro pasado
podamos ser capaces
de habitar el presente.
Es atrevida, ficticia e implacable.
Anda por cuenta propia
y va por libre la memoria nuestra.
La humana memoria, desde luego.
Y otras veces, sin más,
nos abandona.
(2020)





