
Foto: Imagen de portada del libro “El funambulista”, Jean Genet
Bailamos en el aire
como funambulistas,
en cuidado equilibrio,
sobre un hilo de tiempo.
Danzamos vacilantes
y no vamos ligeros.
Vigilamos los pasos,
con atención estable,
compensamos el peso,
la carga de emociones.
Bailamos en el aire
como funambulistas.
Casi siempre inseguros,
pendientes casi siempre.
Sin certeza fiable,
sin apoyo certero.
Soportando los miedos,
titubeando constante
jugando cada día
con las incertidumbres.
Bailamos en el aire
como funambulistas.
Sin alas, sin apoyo,
extranjeros del aire.
Temerosos de un soplo,
del susto del vacío.
Sin cables, sin ayuda,
sin amarre posible.
Apoyando las vidas
en una sola pierna.
(2019-2024)




