
Me miras con el color de la flor del cantueso. Ojeras, bajo la luz de tus ojos, yo veo. Y no puedo hacer nada. No me puedo quedar. Y lo siento. Me miras con el color de la flor del cantueso. Con un tono morado de tristeza, de llanto, de recuerdos. Me llevaré el color de malva en mis recuerdos. El olor de la lavándula, por siempre ya cubrirá mis pensamientos. Y no puedo hacer nada. Ya me debo marchar. Y lo siento. Lo siento. (Diciembre, 2012)




