
Rupert Bunny, «Durmientes», 1906, National Gallery of Victoria
En el borde del sueño
asaltan las ideas
y lo sueños olvidados.
Y lo dejado atrás, ya,
para siempre.
En el borde del sueño
nos atacan los miedos
tan poderosos
en ese precipicio.
En el borde del sueño
nos sorprenden temores
de no seguir durmiendo.
Y también de despertar,
horrores semejantes
y a la vez tan distintos.
En el borde del sueño,
en esa orilla blanda
de la conciencia,
a pedazos, también soñamos
y nos dormimos a medias
mientras se borra
nuestro sitio, el tiempo
y cuanto nos rodea.
En el borde del sueño
naufragamos perdidos
dentro de nosotros.
(2017-2024)




