Redonda, delicada y compacta, de manos fuertes y de frágil tacto, humilde en el aroma, sin colorido apenas. A veces, muriendo silenciosa sin despegar los párpados siquiera. Pero qué hermosa, que bella, cuando abre, en mi patio, en febrero, la camelia.

Camelias





Sencillamente bonito lo que dices.
Un abrazo fuerte y muchos besos
Muchas gracias, Ana. Con frecuencia, la belleza está en lo sencillo. Un beso.
Sensibilidad a flor de piel
Un beso.