CANCIÓN DE LA FUENTE


Por la fuente del caño
ya no corren las aguas,
ya no acuden las mozas
a lavar sus enaguas.

La pila se ha secado,
y la piedra inclinada
no tiene la caricia
de las manos que hablaban.

Ya no llevan a cuestas
la canasta pesada
donde, fuertes y alegres,
cargaban la colada.

Ya no tienden la ropa
en la roca caliente
para que el sol de invierno
con sosiego la seque.

Ya la fuente querida
se ha quedado vacía,
sin voces, sin canciones,
ha perdido la vida.

El agua que roncaba
bajando la pendiente
se la llevó el olvido,
se escurrió para siempre.

Ya no miran el sitio
quien pasa por su lado,
pues seca, muda y vieja,
huele a desamparado.

Sus tejas, todavía,
protegen los recuerdos,
aunque las dueñas de ellos
sin duda los perdieron.

Ya no quedará nadie
que lavara en la fuente.
Se fueron como el agua
llevada en la corriente.

Ya la fuente no llora,
ya sus aguas no cantan.
Un punto en el camino,
cansado, pero aguanta.

(En recuerdo de A Fonte do Telleiro, a la que mi madre iría alguna vez)

Lavaderos públicos de Galicia

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2 respuestas a CANCIÓN DE LA FUENTE

  1. Olga Lozano dijo:

    Precioso, Mercedes!!! Muy entrañable

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