
Constelación de Casiopea
En Casiopea te busqué toda la noche, estabas en cada una de sus cinco estrellas, pero no te encontraba. Eras tú, quien iluminaba la constelación, pero no te veía. Y te busqué todo el tiempo en la noche y en el cielo. Convertí el firmamento en todo mi horizonte para verte, pero no te encontraba. Y fue girando el cielo y mi mirada, pero no te vi. Después, Casiopea se fue disolviendo como llegaba el alba y la última estrella se marchó con él. Pero tú no llegabas, no regresabas nunca de la noche perdida. Con la luz, no llegaste y no te vi ya nunca. En Casiopea te busco todas las noches. sé que estás en cada una de sus cinco llamas. Sé que quizás me ves buscándote ahí arriba de vez en cuando. Pero yo no te encuentro, no te veré ya nunca. Sólo estás ya en mi noche oscura y la luz te aparta como el día se lleva la noche estrellada. (Noviembre, 1999)

Perseidas




