UN CAMINO APRENDIDO

Salto de Saucellel. Río Duero.
Hacia la mar
el río se va marchando.
Se va arrastrando lento,
cargado, pesaroso.

Nunca hizo el camino
pero sabe que llega.
Por viejo, por sabio
y por cansado.
Esta entrada ha sido publicada en Constelaciones, Desde el tintero, Naturaleza propia y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *