
“El viajero contemplando una mar de nubes”, 1818, Caspar David Friedrich (Hamburgo, Kunsthalle)
A chorros, sin querer, va cayendo el futuro. Tragado por días húmedos y oscuros, sin esperanza. Días líquidos que huyen. El futuro, aún deseado, no tiene esperanza, y el pasado, guarda solo una nube remota y lejana. Sólo memoria. Recuerdos gaseosos, mudables. La esperanza, necesaria, si la hay ha de estar en el hoy. Al fin y al cabo, es el único día que vivimos. Sólidos, presentes. A chorros, va cayendo el futuro, por el sumidero del tiempo. (Octubre, 2023)





Buena reflexión, Mercedes.
Y buena expresión 😘