Lo peor que podemos
perder es la memoria.
Perdemos la memoria
y perdemos lo aprendido,
Se nos va lo sentido,
y lo deseado, también,
y lo añorado, se aleja.
Lo rechazado, lo elegido
lo temido y lo amado
se extravía y desvanece.
Y hasta lo soñado se va
donde nadie lo sabe.
Si perdemos la memoria
perdemos los recuerdos,
dejamos lo vivido.
Y lo padecido, y lo gozado
también desaparecen
bajo un peso de olvido.
Si perdemos el recuerdo
perdemos el rumbo.
Perdemos el pasado
cargado de futuro.
Perdemos la esperanza
y perdemos el miedo.
Y se borra la historia.
Y nos quedamos solos.
Solos completamente.
Incluso sin nosotros.
Y lo perdemos todo.
(2012-2014)